El embarazo humano dura unas 40 semanas desde el primer día de la última menstruación o 38 desde la fecundación (aproximadamente unos 9 meses). El primer trimestre es el momento de mayor riesgo de aborto espontáneo; el inicio del tercer trimestre se considera el punto de viabilidad del feto (aquel a partir del cual puede sobrevivir extraútero sin soporte médico).
El cordón umbilical
Al nacer, se corta el
cordón
umbilical. Pero, ¿para qué servía? ¿Cuándo y cómo se corta? ¿Es verdad que
puede hacerlo el
padre? Aquí
tienes las respuestas a estas preguntas, y a muchos otras, sobre el
cordón
umbilical.
¿Para qué sirve el cordón umbilical?
El
cordón
umbilical sirve para alimentar al bebé en el vientre materno. Este cordón,
que une el feto a la placenta, contiene tres vasos sanguíneos: una vena y dos
arterias. La vena recupera, al nivel de la placenta, el alimento y el oxígeno
que proviene de la sangre materna para aportarlos al feto. Ambas arterias
eliminan los desechos.
¿
Cómo se presenta el cordón
umbilical?
Es un cordón gelatinoso, blanqueced una longitud de 50 a
60 cm y 2 cm de espesor. Es resistente y poco compresible. Tiene un aspecto
retorcido por el hecho de que ambas arterias están enrolladas alrededor de la
vena. Por un lado, se extiende en la placenta y, por el otro, penetra en el
ombligo del feto.
¿Cuándo y cómo se corta el cordón?
En cuanto el bebé nace se corta el cordón con una pinza especial (clamp).
Pero también se puede colocar al bebé sobre el vientre de la madre y dejar que
los padres lo vean antes de cortar el cordón. A veces se propone al
padre si lo
quiere cortar. Es un gesto simbólico importante.
En el momento de la primera
revisión del recién nacido, el facultativo corta el
cordón
umbilical a 1 cm del ombligo, comprobando la presencia de las 2 arterias y
la vena.
¿Qué pasa cuando se corta el
cordón?
La primera inspiración y el corte del
cordón
umbilical transforman la circulación de la sangre del recién nacido: la
doble circulación de la sangre, indispensable para la vida en la tierra, toma su
sitio. Así es como el recién nacido puede respirar al aire libre.
La caída del cordón
Tras cortar el cordón, se
desinfecta la parte restante y se protege con una venda estéril. Esto te lo
enseñarán en la
maternidad y
aprenderás a hacerlo fácilmente. Debes saber que esto no hace daño al bebé. Al
cabo de 6 u 8 días, este resto de cordón se seca y cae. Se continúa
desinfectando y protegiendo el ombligo hasta que acabe de cicatrizar: entre el
día 12º y 15º día. Si el cordón tarda en caer, consulta al pediatra.
Problemas relacionados con el cordón
Uno de los
grandes riesgos vinculados al cordón es que se encuentra aplastado y los
intercambios de sangre entre la madre y el niño dejan de producirse. Esto puede
producirse especialmente en caso de rotura de aguas prematura, si el cordón se
desliza por la abertura (prolapso del cordón). De ahí la importancia del control
médico.
El prolapso del cordón puede necesitar un
parto
por
cesárea.
Si
temes que el cordón esté alrededor del cuello, consulta al experto.
Simbolismo del cordón umbilical
En
Occidente, el
cordón
umbilical se tira, pero en algunas culturas, se le atorgan poderes mágicos y
se utiliza para diferentes ritos. Conoce el simbolismo del cordón y de la
placenta en nuestro artículo
Dar a luz,
la vuelta al mundo.
A menudo se emplea la expresión: "le cuesta cortar el
cordón
umbilical" para hablar de un niño o un adulto demasiado dependiente de su
madre y que tiene dificultad para desarrollar su autonomía.
Donación de sangre del cordón umbilical:
|
|
A veces un pequeño gesto puede
llegar a salvar vidas. La
donación de la sangre del cordón umbilical
de un recién nacido se puede convertir en un sencillo gesto altruista
que puede ayudar a muchas personas enfermas de médula ósea u otro tipo de
enfermedades.
Células madre renovadoras
Hasta hace
muy poco, el
cordón
umbilical era una de las cosas que se desechaba cuando nacía un bebé. Pero
hace unos años se descubrió que la sangre del cordón umbilical es una fuente
importantísima de células madre que se caracterizan por ser capaces de renovar
las células sanguíneas. Esta característica hace de la sangre del cordón
umbilical algo valiosísimo para personas que sufren enfermedades como la
leucemia y necesitan ser trasplantadas de médula ósea.
Los bancos
de sangre de cordón umbilical
La Organización Nacional de
Trasplantes trabaja desde el año 1994 con la Fundación Carreras quien lleva el
Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO) y coordina la búsqueda de
sangre de cordón umbilical almacenada en Bancos de Sangre de Cordón Umbilical
autorizados. Son estos bancos los que recogen las donaciones realizadas en los
distintos centros hospitalarios para realizar las donaciones.
Proceso para donar sangre de cordón umbilical
Cualquier mujer sana
sin ninguna enfermedad infecciosa que haya llevado un embarazo normal puede ser
donante de sangre de
cordón
umbilical. Para ello simplemente se ha de dirigir a cualquiera de los Bancos
de Sangre de
Cordón
Umbilical autorizados y firmar unos protocolos de consentimiento informado.
Actualmente ya se informa en muchas maternidades de la posibilidad de donar
la sangre del cordón umbilical y todo el proceso burocrático se realiza en el
mismo centro hospitalario en el que la madre dará a luz.
La donación de
sangre del cordón umbilical es un proceso muy sencillo. Tras el
nacimiento
del bebé, cuando la placenta aún se encuentra dentro del útero, se realiza una
punción del cordón umbilical para extraer su sangre. Una vez almacenada en los
Bancos de Sangre de Cordón Umbilical, se trasplanta a pacientes anónimos de
cualquier lugar del mundo que lo necesiten.
La donación de sangre de
cordón umbilical es un acto sencillo, que no interfiere en el
nacimiento
de un bebé pero que puede llegar a salvar muchas otras vidas.
Para más
información puedes consultar la página web de la
Organización
Nacional de Trasplantes o
pincha
aquí
La enuresis nocturna
¿Qué es la enuresis nocturna?
Se define como
enuresis la emisión involuntaria repetida de
orina
durante el día o la noche en la cama, sobre la ropa y a una edad en que
ya es controlable, es decir, alrededor de los 6 años.
Se establece el
diagnóstico de enuresis, cuando el niño se hace pipí por lo menos 2 veces a la
semana durante un mínimo de 3 meses o bien, aunque sucede menos frecuentemente
el hecho provoca un malestar significativo en su vida. Tal como ya se ha dicho,
el niño debe haber alcanzado la edad en que es esperable la continencia, es
decir, los 6 años de edad o tener un nivel de desarrollo equivalente. Es
necesario descartar la existencia de una enfermedad médica.
En España se
estima que la prevalencia de la enuresis es del 15% a los 5 años de edad, del
10-13% a los 6 años, 10% a los 7 años y de 6-8% a los 10 años, reduciéndose al
1% a los 15 años, con una tendencia hacia la resolución espontánea a medida que
el niño crece, aunque puede prolongarse hasta la edad adulta (sólo en un 2% de
adultos). La enuresis nocturna tiene una prevalencia en torno a 2 veces mayor en
los
niños frente a las niñas
y sucede así en todas las edades hasta la pubertad, aunque esta desigualdad
tiende a disminuir a partir de los 8-10 años.
La enuresis puede ser
clasificada según su forma de presentación:
Diurna: cuando
la incontinencia tiene lugar durante el día.
Nocturna: que
tiene lugar mientras el niño está durmiendo. Esta última es la más frecuente y
representa el 75% del total de enuresis.
En la
enuresis nocturna
primaria el niño no ha conseguido nunca el control voluntario de la
micción durante el sueño, mientras que la
enuresis nocturna
secundaria ocurre después de un período de continencia urinaria
establecido.
Factores de éxito en el
tratamiento de la enuresis infantil
|
Los factores que son de buen pronóstico en cuanto se inicia un
tratamiento de enuresis infantil son:
-
Edad adecuada (más de 5 años en niñas, más de 6 años en niños).
- Que no moje
la cama todos los días.
- La motivación del niño a resolverlo.
- Padres
motivadores hacia el cambio, no demasiado autoritarios o que presionen al
niño.
- Buen ambiente familiar.
- Buena adaptación del niño a sus
ambientes (escuela, amigos).
Los factores que dificultan en mayor medida
un buen final al iniciar un
tratamiento de enuresis infantil
son:
- Cuando el niño se comporte de forma despreocupada y/o no se
implique.
- Corta edad (nunca antes de 6 años).
- Episodios diarios, es
decir, que moje la cama cada noche.
- Ambiente estresantes.
- Problemas
adaptativos o emocionales por parte del niño (dificultades de rendimiento en la
escuela, problemas de relación con compañeros, conflictos frecuentes en
casa...).
- Haber probado muchas estrategias inadecuadas para intentar
resolverlo.
Causas de la enuresis
infantil:
|
Causas de la enuresis
infantil
La
enuresis parece ser el resultado de la
actuación e interacción entre varios factores que intervienen de forma diferente
en cada niño. Entre ellos caben destacar:
>Factores madurativos:
Se
trata de retrasos de maduración de las estructuras orgánicas y nerviosas que
sustentan el aprendizaje, como una capacidad funcional reducida de la vejiga que
impide almacenar toda la orina producida durante la noche. Puede existir también
retraso en el reconocimiento de las sensaciones corporales que informan de la
plenitud de la vejiga así como, la respuesta correspondiente de despertarse para
ir a hacer pipí.
>Factores genéticos:
En realidad los factores
fisiológicos y madurativos están influenciados por la genética. Diferentes
estudios apuntan hacia una predisposición heredada. El riesgo de un niño tenga
enuresis es del 43% si uno de los padres ha tenido enuresis, llegando al 77% si
ambos padres lo han sufrido. El porcentaje se reduce a un 15% si ninguno de los
padres lo ha tenido de pequeños.
En el caso de gemelos monocigótos
(idénticos) si uno de los hermanos es enurético, el otro tiene un 70% de
probabilidades de serlo también. Cuando los gemelos son dicigótos (no idéntivos)
la probabilidad se reduce al 20% de los casos.
>Factores de
aprendizaje:
Se considera enuresis al resultado de no haber aprendido a
controlar el vaciado directo sin retención (eso es micción refleja, es decir,
vaciar la vejiga cuando está llena de manera directa). Al iniciar el aprendizaje
se inhibe el reflejo (por la maduración del Sistema Nervioso Central) y se
adquiere el control.
Todo ello puede estar relacionado con los aprendizajes
inadecuados o influencias ambientales que interfieren con el aprendizaje (por
ejemplo un entorno caótico o estresante en casa).
>Factores
psicológicos:
En
enuresis secundarias está demostrada la
existencia de factores estresantes psicológicos en el desarrollo del problema.
También en la enuresis diurna (una vez excluidas causas médicas) intervienen
factores emocionales. En determinados casos de enuresis además, aparecen
problemas psicosociales derivados de padecerla (autoestima baja, estrés familiar
y aislamiento social).
>Anomalías en el sueño:
Con frecuencia se ha
sugerido que las anomalías en el sueño contribuyen al desarrollo de la enuresis.
Muchos adultos suponen que la enuresis se produce porque el niño duerme muy
profundamente de forma anormal. Los padres informan espontáneamente de la
dificultad de espabilar a sus hijos durante la noche pero los estudios
realizados hasta ahora en este campo son poco consistentes.
La emisión de
orina puede producirse en cualquiera de las fases del sueño, no sólo durante la
fase de sueño profundo. Ésta y otras pruebas hacen que surjan dudas respecto a
la consideración de la enuresis como un transtorno relacionado con la activación
durante el sueño.
¿Cómo enseñar a los niños mayores de 6 años a controlar los
esfínteres?
El control de esfínteres supone el paso de un
comportamiento reflejo automático a un conducta controlada y voluntaria. Buena
parte de los niños logran el control diurno entre los 2 y 3 años. Entre los 3 y
5 años la mayoría de los niños adquiere el control
nocturno.
¿Cómo iniciar el control nocturno?
-
Una vez conseguido el control diurno y/o el pañal haya salido seco por la mañana
durante una o dos semanas seguidas será el momento de retirarlo todas la
noches.
- Hay que iniciar la rutina cada noche de ir al baño justo antes de
acostarse.
- Para avanzar en el control nocturno, puede ayudar al niño el
enseñarle a intentar controlar la orina algo más de tiempo (el máximo que él
pueda), así como proponerle "jugar" a soltar y retener el pis varias veces
cuando vaya al wc.
¿Cómo ayudar al niño?
- Es
importante asegurar un ambiente relajado, tranquilo y comprensivo.
- No
intentes el control nocturno hasta que se haya conseguido el control
diurno.
- No presiones ni hagas verbalizaciones negativas antes los
fallos.
- Recuerda que cada niño tiene su propio ritmo. Hay que confiar en el
desarrollo del niño, estimularlo positivamente y enseñarle. Nunca exigirle.
-
Una vez hayamos iniciado el programa de entrenamiento, es recomendable intentar
no volver a ponerle el pañal, aunque tengamos que cambiarle muchas veces.
-
Conseguir unos buenos hábitos de higiene personal requiere por parte de los
padres mantener una rutina, orden y horarios fijos que permitan al niño
automatizar el hábito que queremos conseguir y con ello, una mayor
autonomía.
- Los padres debéis mostraros pacientes y perseverantes, ir paso a
paso y tener sentido del humor.
¿CÓMO RESOLVER EL PROBLEMA DE LA
ENURESIS?
Algunas soluciones para ayudar
con el
problema de la enuresis son:
1. Aumentar
la capacidad funcional de la vejiga
Una buena parte de los niños
enuréticos tiene una capacidad de vejiga menor, necesitando ir al baño más veces
para evacuar la misma cantidad de orina. Intentar que retenga la orina por
espacios más largos de tiempo es una manera de conseguir aumentar su capacidad
vesical. Podemos presentarlo como un reto en el que el niño irá batiendo su
propio récord. Con estos ejercicios de aguantar la necesidad de orinar enseñamos
al niño a aumentar la capacidad de funcionalidad de la vejiga, así como a
controlar las contracciones del músculo detrusor urinario.
2.
Fortificación de esfínteres
Se intenta aumentar la fortaleza de los
esfínteres realizando ejercicios de orinar/parar el chorro varias veces. Con
estos ejercicios de "retener y soltar" enseñamos al niño a aumentar la capacidad
funcional de la vejiga así como, a controlar las contracciones del
esfínter.
3. Refuerzo social
Es importante valorar
mediante elogios o pequeños detalles el esfuerzo del niño, así como los avances
que se van obteniendo.
4. Iniciar terapia motivacional con
calendario
5. Actitud de apoyo por parte de los
padres
ENURESIS INFANTIL: ¿QUÉ NO
HACER?
No te
aconsejamos...
Castigos
Todo lo que tenga que ver con poner
en evidencia al niño, reñirle, pegarle o amenazarlo. Con estos comportamientos
sólo se consigue transmitirle más nerviosismo y por lo tanto, más probabilidad
de que haya "escapes".
Demasiada permisividad
Dar
por sentado que el niño se hace "pis" y liberarle de toda responsabilidad
tampoco le ayuda a resolver la situación. La actitud más conveniente es la de
comprender sus dificultades combinada con un mensaje de que es una situación que
se solucionará siguiendo unos procedimientos (en etapas posteriores a seis
años).
Demasiada exigencia
Hay que valorar siempre
mediante elogios o pequeños detalles el esfuerzo del niño así como los avances
que va obteniendo.
Levantar al niño por la
noche
Aparte de incómodo, tampoco es útil. Si levantamos al niño por
la noche para que haga pipí, no le damos la oportunidad de que llegue a asociar
las señales internas causadas por una vejiga repleta con el despertar que debe
provocar esa sensación.
Conseguiremos quizás únicamente que el niño no moje
la cama ese día, pero no le ayudará en el proceso de
aprendizaje.
Restricción de liquidos
Reducir la
ingesta de líquidos antes de acostarse tampoco es una buena solución para
resolver una enuresis. Supone privar al niño de una serie de sensaciones y
mecanismos que le van a ser necesarios para conseguir un control total de los
esfínteres.
Cómo informarte del
tratamiento de la enuresis nocturna
La gran mayoría de los
padres no consultan al pediatra por desconocimiento y piensan que el niño se
curará. En consecuencia un gran porcentaje de éstos desconoce las posibilidades
que existen de
tratamiento de la enuresis nocturna.
Para
intentar solventar todo tipo de dudas recientemente se ha publicado el libro
¿Por qué se orinan los niños en la cama?,
Respuestas de un
médico. El urólogo Juan Carlos Ruíz de la Roja, Director del Instituto
Urológico Madrileño, contesta a las preguntas que más preocupan a los padres ya
que estamos hablando de un problema que sufren más del 5% de los
niños entre cinco y
catorce años.
En él podrás encontrar desde cuándo es el momento ideal
para quitar el pañal, hasta las medidas a adoptar cuando el caso de enuresis
traspase los límites de edad considerados como normales.
Debido a este
problema mucho niños pueden sentir aislamiento social o vergüenza al realizar
actividades que sean en grupo e impliquen el dormir fuera de casa como
campamentos, colonias o simplemente pasar la noche en casa de algún
amigo.
En este libro descubrirás que en un 85% de las ocasiones puede ser
un problema hereditario, por eso la consulta al pediatra es determinante para
descartar otro tipo de patologías como pueden ser,
diabetes, malformación del aparato urinario, infección de
orina, entre otros... (el abuso de la sal o el calcio en la
dieta
también puede ser determinante).
En el 90% de los casos existe una causa
fisiológica y el resto puede tratarse por acontecimientos puntuales en la vida
del pequeño como el
nacimiento
de un hermano, cambios en la estructura familiar...
Según declaraciones
del propio Dr. Ruíz de la Roja: "es decisivo el diagnóstico precoz en enuresis
pues, en ciertos casos, el problema puede solucionarse con unas simples medidas
educaionales, mientras que en otros puede ser necesario el tratamiento
farmacológico que en un par de meses pueden empezar a ofrecer resultados,
persolo el médico podra determinarlo".
Los
cuentos
infantiles siempre han sido una gran herramienta para
los padres. Tanto si el niño ya ha aprendido a leer como si somos nosotros los
que tenemos que sentarnos a su lado para leérselos, los cuentos sirven de base
para el desarrollo intelectual de los más pequeños.
Además, son un
perfecto somnífero natural, porque ayudan a calmarlos, a que olviden la rutina
de su día a día y a que dejen volar su imaginación, lo que seguramente se verá
reflejado después en unos dulces sueños.
Los cuentos infantiles son
también un buen remedio contra la
enuresis,
esto es, el trastorno que provoca que los
niños se orinen en la
cama con cierta frecuencia. Que los niños se hagan
pipí en la
cama es algo más habitual de lo que podría parecer. De hecho, un 15% de
los niños mayores de 3 años sufre de
enuresis.
¿Por qué se hacen pis en la cama? Las causas son muy variadas. Los niños
pueden tener desórdenes de sueño, pueden tardar más en controlar la vejiga e
incluso el estrés o los nervios pueden provocarlo. Por ello, cuando nos sentamos
a su lado y leemos un cuento, reafirmamos su autoestima y mantenemos un contacto
personal que puede convertirse en un apoyo más para ayudar al niño a superar
este tipo de problemas.
Por otro lado, los niños que padecen enuresis
suelen tener ya una cierta edad por lo que se avergüenzan de su incontinencia.
Esta toma de conciencia del problema convierte la hora de ir a dormir en una
auténtica pesadilla, provocada por el miedo de mojar la cama una vez más. Por
tanto, es muy importante convertir la hora de irse a la cama en un momento
alegre que los niños asocien con diversión. Y, ¿qué mejor que leer un cuento con
ellos?
Por eso, precisamente, el
hábito de lectura es
uno de los mejores regalos que le podemos hacer a nuestros hijos. Además, según
los expertos, los padres que narran historias o leen cuentos infantiles a sus
peques en su tiempo libre o antes de dormir, favorecen el deseo que el niño
tendrá por la lectura cuando sea un poco mayor.
|
© Jean
Bourget
|
A partir de los 3 años las niñas
consiguen con más frecuencia que los niños pasar una noche
completamente seca.
Entre un 15-20 % de los niños de 5 a 6 años se hacen pipí
por las noches y entre un 8-12 % de niños de más de 5 años siguen mojando la
cama con regularidad.
¿Por qué mi hijo se hace pipí en la cama?
>Hay niños
que tienen un sueño tan profundo que la “señal pipí” no consigue
despertarlos.
>A otros les puede la ansiedad de tener que levantarse solos durante la noche.
>Algunos sueñan que van al baño (¡a todos nos ha pasado!).
>No
poder evitar hacer pipí en la cama puede ser hereditario. Cuando los padres han
sufrido un problema de eneuresis, el niño tiene un 77% de probabilidades de
verse afectado.
¿Cuándo hay que preocuparse?
Mojar
la cama con seis años no tiene nada de excepcional, lo importante es permanecer
tranquilos y ser pacientes. Los especialistas en paidopsiquiatría no suelen
preocuparse por casos de eneuresis en niños de menos de siete años que siempre
han hecho pipí en la cama porque se trata de una eneuresis primaria. Ahora bien,
cuando un niño que lleva largo tiempo sin mojar la cama vuelve a hacerlo o tiene
pérdidas durante el día (caso de eneuresis secundaria) entonces sí que es
aconsejable acudir al médico para descartar problemas.
Entre los siete y los
once años, aunque sólo se trate de eneuresis primaria, es necesario someter al
niño a chequeos médicos para que los papás se queden tranquilos. Además, es un
buen momento para hacerle una revisión general completa y analizar la ansiedad
eventual del niño.
A partir de los once años se requerirá un tratamiento y
el control psicoterapéutico será realmente necesario.
¿Qué hacer si el pequeño moja la cama?
>Haz que vaya
al baño antes de acostarlo y evita que el rato de antes beba mucha
agua.
>Anímalo demostrándole que das más importancia a los logros que al
hecho de que manche las sábanas, ganará confianza.
>Anticipar las
pérdidas nocturnas con:
-Guarda el orinal cerca de la lamparita.
-Deja una
luz encendida por si tiene que levantarse solo durante la noche.
-Una
protección impermeable para el colchón.
-Un pijama de recambio.
-Una
toalla cerca de la cama.
-Si el niño va de campamentos o pasa la noche en
casa de algún amiguito prevé el uso de tratamientos
en spray nasal.
-Una buena lavadora
Una canción para las mañanas mojadas
Desdramatiza los
accidentes que hayan tenido lugar durante la noche y canta con tu hijo esta
canción que, desde siempre, saca una sonrisa a los más pequeños de la casa:
Soy un chino capuchino mandarin rin rin. He llegado de la era del
Japón pon pon. Mi coleta es de tamaño natural ral ral Y con ella me
divierto sin cesar sar sar.
Al pasar por un cafetín tin tin Una china me tiró del coletín tin
tin -Oye china que no quiero discutir tir tir. -Soy un chino capuchino
mandarin rin rin.
|
No hay noche que alguno de tus
hijos no te saque de la cama « ¡Mamá, tengo
pesadillas!
¡Hay un monstruo debajo de la cama! »
Por mucho que le digas que no se
preocupe, que no hay monstruos, no hay nada que hacer... ¡los pequeños monstruos
acaban despertando a toda la familia!
Descubre el
mecanismo de las
pesadillas infantiles y su
funcionamiento para saber
cómo ayudar a tu
hijo a controlar la situación.
Para terminar, aprende a reconocer los
terrores nocturnos, para
saber cómo reaccionar cuando se producen.
Qué son las pesadillas infantiles?
|
|
Las
pesadillas
infantiles, esos sueños horribles tan temidos por los más pequeños
surgen en general al final de la noche. El cuerpo está inmóvil, dormido, pero en
esta fase de sueño REM (de movimientos oculares rápidos),el cerebro tiene una
actividad importante y es en esos momento cuando surgen los sueños.
Evacuar tensiones y conflictosLos
niños están en plena
evolución psicológica y en pleno crecimiento cerebral. Las
pesadillas,
a pesar de su aspecto terrible, son útiles para ellos. Les permiten evacuar las
tensiones y conflictos del día o de ciertas circunstancias de las que son presa
en un determinado momento de su evolución. Por ejemplo con el
complejo
de Edipo, el niño podría soñar con su
padre o su
madre (dependiendo si es un niño o una niña) siendo comido por un gran monstruo.
Se trata de una forma simbólica de su deseo de ver como desaparece su progenitor
rival.
Un paso obligado antes las pesadillas
infantilesLas
pesadillas infantiles también expresan la
culpabilidad provocada por los sentimientos, las pulsiones negativas (celos de
su hermano pequeño, enfado contra sus padres) o la angustia del abandono, uno de
los miedos infantiles más frecuentes. Pero precisamente, gracias a las
pesadillas
el niño integra los aprendizajes más difíciles como caminar, hablar, los
primeros días de colegio... Durante esos momentos, los
niños atraviesan por
momentos de
pesadillas
que no deben preocuparte demasiado.
¿Cómo ocurren las
pesadillas infantiles?
¿Cómo ocurren las
pesadillas infantiles? El niño grita, se despierta y a veces se levanta
para ver a sus padres. Si se le habla o se le acaricia suavemente, se despierta,
toma contacto con la realidad y se vuelve a dormir, más o menos fácilmente.
Después de una pesadilla, el niño es capaz de contar su sueño o al menos
explicar sus sensaciones (« he tenido miedo, había un lobo, estaba oscuro...”).
Encontrar las causas de las pesadillas infantiles
¿No hay nada
que hacer? Presta atención: ¿Las
pesadillas
tienen lugar todas las noches? ¿Tu hijo tiene un sueño realmente perturbado? Si
todos estos signos se instalan más de unos diez días, habla con tu médico.
Seguramente existe un problema latente, un conflicto familiar, que al no
ser expresado, perturba a tu hijo y se manifiesta durante la noche. El simple
hecho de evocar este problema con un pediatra, delante del hijo, puede ser
suficiente para desbloquear la situación.
Si no es el caso, será
necesario consultar un pedopsiquiatra, que juzgará las medidas necesarias a
tomar en cuenta. Pero sobre todo no dejes que el problema se instale, la
situación no haría más que empeorar.
¿Qué hacer ante una
pesadilla infantil?
Ante una
pesadilla
infantil, lo primero, por supuesto,
calmarle, consolarle,
hablarle, cogerlo en brazos hablándole suavemente. No olvides que incluso los
bebés de
temprana edad pueden tener
pesadillas.
Si es posible, no enciendas la luz principal de la habitación, que lo
despertaría completamente y retrasaría que se volviese a dormir.
Deja
por ejemplo la luz del pasillo encendida. ¡No te lances a dar grandes
explicaciones, ni a la caza de lobos para demostrarle que no hay ninguno debajo
de su cama!
- Al día siguiente, si es lo suficientemente mayor pídele
que te
cuente su sueño y que haga un dibujo. Te sorprenderá constatar
hasta que punto este sencillo gesto puede ayudarle a superar los miedos y
permitir tomar distancia respecto a los sentimientos que han generado la
pesadilla.
-
Explícale que los monstruos que aparecen en las
pesadillas no existen realmente y que sólo son producto de su imaginación. Si te
responde ‘ya lo se, pero las pesadillas no lo saben’ proponle que se lo prevenga
por la noche antes de acostarse.
-
Habla con tu hijo (es sin duda
lo más importante) para saber lo que le preocupa. Si la llegada de un hermano
pequeño le perturba, deja que exprese sus sentimientos. Explícale que no te vas
a enfadar por eso, que es normal sentir celos de un nuevo hermano.
- De
forma general, adopta una postura de
escucha, de apertura hacia él. Se
sentirá amado, respetado, y sentirá tomado en cuenta. Seguro que el período de
pesadillas será breve... aunque pueden volver a surgir.
¿ Y LOS TEMORES NOCTURNOS?
Los
terrores
nocturnos: estos sueños terroríficos tan espectaculares no son
pesadillas.
¿Cuándo y porqué se producen?
¿Cuando ocurren los terrores
nocturnos?Los terrores nocturnos se producen en general al principio de
la noche, en la fase de sueño profundo, es decir en un fase de menor actividad
cerebral.
¿Cómo ocurren los terrores
nocturnos?Tu hijo grita, se levanta, se agita, balbucea, parece
presa de una alucinación (intenta atrapar algo, huir...) Puede estar sudando,
respirando muy deprisa. Tiene los ojos abiertos pero no te ve. Puede escucharte
e incluso responderte pero sigue dormido y no podrás despertarle.
¿Porqué ocurren los terrores nocturnos?El
cerebro de tu hijo todavía es inmaduro. Los terrores nocturnos podrían provenir
de esta inmadurez neurológica. Estas manifestaciones se acercan bastante a los
casos de sonambulismo que pueden afectar a otros
niños. En realidad, sólo
está “despierta” una parte del cerebro mientras la fase del sueño continúa. Ello
puede provocar la preocupación de los miembros de la familia.
¿Cómo reaccionar ante los terrores nocturnos?Háblale
suavemente, posa tus manos sobre él. A veces el simple contacto físico será
suficiente para calmarle. Quédate a su lado hasta que sientas que su respiración
retoma un ritmo regular, ello significa que se duerme. Si los episodios de
terrores nocturnos se producen con frecuencia no dudes en consultarlo con tu
pediatra y habla con tu hijo: puede ser que esté preocupado por algo en
particular y sea una de las causas que origina los terrores. A diferencia de los
sueños y las pesadillas, o guardará ningún recuerdo de los terrores nocturnos.
No te preocupesLos terrores nocturnos desaparecen de forma
espontánea en la mayor parte de los casos. Con el crecimiento, la madurez
cerebral y neurológica se instala y estos fenómenos desagradables no vuelven a
ocurrir. En la medida de lo posible, procura que guarde un ritmo regular a la
hora de acostarse y evita que se acueste tarde. Acostarse a buena hora, favorece
un sueño tranquilo y reparador. Si tu hijo es pequeño, procura que duerma la
siesta.
Los niños y la televisión
|
La TV... Más
conocimientos de lo que pensamos...Aunque no lo parezca, la tele
nos embrutece. Aporta a los niños una mina de
conocimientos y de informaciones... que a veces son difíciles de poner en orden.
Según Maguy Chailley, catedrática en Ciencias de la Educación, “los pequeños
aprenden vocabulario, descubren el mundo científico, la geografía, las
diferencias culturales” (L’Express 11/2002). Un comentario muy acertado para los
programas juveniles o emisiones para público infantil tales como “Barrio
Sésamo”. El problema es que nuestros niños no ven solamente estas emisiones (que
les encantan) sino que también absorben otras con sus padres, hermanos y
hermanas mayores, en casa de la niñera... Y ahí es donde radica el problema. No
estamos lo suficientemente atentos a esta visualización pasiva.
El estrés de la tele
El célebre pediatra T. Berry
Brazelton ha descrito lo que se conoce como el “estrés de la tele” en casa de
los niños. El simple hecho de visualizar imágenes pone al niño en un estado de
tensión particular, tanto mayor cuanto más joven es. El niño, delante de la
pantalla, moviliza toda su capacidad de atención. “Su cuerpo está pasivo pero
tenso, su sistema cardiovascular está al máximo de actividad; la tensión
muscular muestra un niño estresado y no un niño relajado... Hay que preguntarse
sobre las consecuencias que la televisión provoca en los niños pequeños, de
entre uno y cuatro años. A esta edad, la capacidad de soportar experiencias
intensas está limitada”. Paradójicamente, esta tensión está acompañada de
inactividad, nefasta para los niños. E incluso es peor cuando esta pasividad
está acompañada por picoteos constantes. Se reúnen todas las condiciones para
que un niño normal se convierta en un pequeño obeso.
Imágenes impresionantes
Las imágenes son impresionantes
para los niños, en sentido literal: dejan una huella en su psiquismo. Esto es
así para las “buenas” imágenes, pero lo es sobre todo con las imágenes
violentas, contra las cuales un pequeño no puede defenderse: está invadido
literalmente por éstas, sin ningún medio, ni cultural ni psíquico, de
analizarlo. A esta invasión siguen dos consecuencias: el espanto, con su cortejo
de pesadillas
y miedos irracionales e, indirectamente, dificultades de comportamiento:
agresividad o reproducción de gestos vistos en la pantalla. Para persuadirte de
lo fundado de estas reflexiones, es suficiente con vigilar las reacciones de tu
hijo delante de la tele: ¿un programa ruidoso, agitado? Puedes esperar la
excitación a partir del momento en el que apagues el aparato.
Nada de tele antes de los dos o tres años
Los pediatras
son unánimes: nada de tele antes de 3-4 años. El famoso estrés es demasiado
importante y las imágenes demasiado invasoras para los pequeños con un sistema
nervioso aún inmaduro. Evita, pues, poner a tu bebé en su asiento delante de la
tele, durante el tiempo que empleas para preparar la comida.
Después de esta
edad, el tiempo delante de la tele tiene que ser imperativamente limitado: no
más de 30 minutos hasta los 5 años, después no más de una hora. Esta hora de
tele tiene que estar acompañada por los padres. Instálate en el sillón con tu
hija o hijo, elige el programa y quédate con él, con el fin de permitirle
comentar, preguntar, responder y explicar. Esta actitud “activa” frente a las
imágenes permite al niño tener perspectiva respecto a éstas, adquirir costumbres
críticas (ya no reciben las imágenes de forma literal), en resumen,
estructurarlas. Explícale, muéstrale los detalles que permiten a los pequeños
descifrar: explícale, por ejemplo, cómo se hacen los dibujos animados, descompón
los efectos especiales, háblale de los estudios de televisión. En definitiva, en
este campo, ayúdale a no creer en los cuentos de hadas... La tele no es
mágica.
¿En qué momento es mejor que vea la tele?
Es mejor que no
sea siempre a la misma hora, ya que podría convertirse en una especie de cita,
asumido enseguida como una rutina y una obligación. Para evitar discusiones o
lloros, proponle otra actividad a la hora del programa ¡y no hables del mismo!
En cualquier caso, nada de tele por la mañana, momento del día en el que los
niños están más receptivos. Prefiere el final del día aunque, no demasiado
tarde.
Sed claros con vuestros hijos: indicadles las reglas del juego y
sed firmes. ¡Cuando se pasa la hora, se apaga! ¿Un gran capricho? No es grave.
Permanece intratable: la próxima vez no habrá recriminaciones.
A leer:
“Mi hijo y la televisión” de Jesús Bermejo Berros
- Ed. Pirámide
“Manual de uso de los padres cuyos hijos ven demasiado la
televisión” de Serge Tisseron y Brigitte Canuel - Ed. Bayard
Centurion
|
Padre e hijo: la unión
|
No es raro ver familias unidas o muy cómplices. Mamás que pasan la mayor
parte de su tiempo con su hijo, hasta el punto de compartir todo con ellos. Esta
relación fusionista, incluso si es tranquilizadora para todos los protagonistas,
pude llegar a ser desestructurante. Explicaciones.
Una fusión temporal
Ya en el vientre, existe una relación
visceral entre la madre y su bebé, que continuará durante algunos años. Más
tarde, hacia los 5-7 años, es esencial que este apego se desplace al resto de la
familia: padre,
hermano y hermana; después a los extraños: amigos o vecinos. Es importante en la
estructuración de la personalidad del niño. Algunos especialistas avanzan que
toda la socialización de este último se produce durante este periodo, y es
esencial que el niño tome conciencia de que es una persona como otra cualquiera.
Un defecto de estructuración puede llevar a un niño o a un padre por otra parte,
a verse incapaces de establecer los límites de su “yo” con el exterior.
A
continuación, entra en juego la adolescencia. La fusión familiar es demasiado
estrecha y el adolescente descubre la vida entre sus amigos y encuentros
amorosos.
Cada uno en su lugar
Al principio, la complicidad en el
seno de una familia resulta muy beneficiosa. Se cuentan los secretos, se
comparte un día a día divertido, y los padres están tranquilos porque tienen la
impresión de saber todo acerca de la vida de su hijo. Al niño, esta situación
también le conviene. Siente una seguridad interior y se siente protegido de las
agresiones exteriores. ¡Todos sacan provecho!
Sin embargo, esto puede
perjudicar al desarrollo del niño. Él también necesita hacer cosas por sí mismo,
coger confianza en sí mismo y armarse de valor para afrontar situaciones futuras
en las que los padres no se encuentren delante. Igualmente, es nefasto para los
padres. Demasiada fusión con un niño implica que la pareja se pone en
stand by, no nos podemos ocupar de todo el mundo al mismo tiempo. Esta fusión
padre-hijo se encuentra a menudo en las familias monoparentales. Así que es
esencial que la mamá o el papá no culpen a su hijo por sufrir la ausencia del
cónyuge; y que no olvide que él también tiene que hacer su vida.
El niño no es un confidente
No hay que sobrepasar los
límites invisibles de lo que un niño tiene que saber o no. Pero los padres
tienen tendencia a olvidar que un niño no puede oír todo, porque es, incluso si
parece maduro o es bastante mayor, mucho más frágil que un adulto. Por eso es
por lo que debe permanecer separado de preocupaciones, de algunos secretos o
confidencias que podrían debilitarlo.
Por otro lado, es esencial que cada
uno, y con más razón un niño, pueda guardar un jardín secreto, porque esto
favorece su individualización, que es esencial para su entrada en la
vida.
Hay que encontrar el equilibrio justo entro contárselo y compartirlo
todo y no decirse nada, con el fin de preservar la intimidad de cada
uno.
El complejo de Edipo recubre el conjunto de las pulsiones, que, hacia los dos o
tres años, conducen al niño a sentirse atraído por su madre.
El complejo de Edipo:
Etapa normal en el desarrollo afectivo de un niño, el complejo de
Edipo recubre el conjunto de las pulsiones, que, hacia los dos o tres
años, conducen al niño a sentirse atraído por su madre, mostrando hostilidad
hacia su padre.
Primero utilizado por los chicos, actualmente tiende a emplearse por ambos sexos
en el lenguaje.
Definición
El complejo de
Edipo es, entre los dos años y medio y los siete, el rechazo
inconsciente y normal de los padres del mismo sexo, debido a una proyección
amorosa sobre el progenitor de sexo opuesto. Esta etapa se resuelve naturalmente
con la identificación progresiva con el padre (si se
trata de un niño) o la madre (si es una niña).
Los orígenes del concepto
El
complejo de Edipo ha sido identificado para los chicos por
Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis,
en referencia a la obra de Sófocles Edipo rey. Abandonado al nacer,
Edipo debe matar a su padre, a
quien no conoce, y casarse con su madre. Para las niñas, se utiliza el término
de complejo de Electra, en referencia a la heroína griega que mató a su madre
Clitemnestra para vengar a su padre
Agamenón, que fue asesinado por esta última.
Las manifestaciones
- Hacia los
tres años, incluso los dos años y medio, el niño se vuelve
posesivo con su madre, pide más mimos y cariño. Puede que también intente entrar
en la intimidad sexual de sus padres, por ejemplo entrando a su habitación sin
llamar. Respecto a la niña, esta fase corresponde al momento en el que coquetea
con su padre, se
acurruca en sus brazos y llama su atención, mientras que su madre se vuelve en
un rival y un modelo al mismo tiempo. Freud designa esta etapa con el nombre de
fase fálica, ya que el chico, en pleno descubrimiento de su
cuerpo, es consciente de que el pene es un elemento clave en la intimidad de sus
padres, de la que él está excluido.
- Entre los tres y los cinco años, al no conseguir nada
con sus maniobras inconscientes de seducción y no
poder expresar con palabras lo que siente, el niño tiende a reprimir su
contrariedad, que expresará entonces con enfados y pesadillas.
Para salir de esta situación progresivamente, entre los tres y los
siete años, el niño, en un proceso que Freud denomina la resolución, renunciará
a ocupar el puesto del progenitor del mismo sexo, reprimiendo en su inconsciente
sus emociones y pasiones. Hacia los cinco o seis años, las niñas quieren actuar
como su madre y los niños se contentan con
imitar al padre y con
compartir sus actividades con él. sta etapa el complejo de castración, ya que
frente al deseo del niño, el castigo impuesto por el padre es el más adecuado.
¿Cómo actuar? Momento clave para la construcción de la
sexualidad y de la
personalidad, el complejo
de Edipo es una etapa normal pero que requiere una atención constante por
parte de los padres. Hay que explicarle al niño, que puede volverse agresivo,
que nunca podrá casarse con su padre o con su madre, sino que también encontrará
una persona distinta con la que podrá hacer lo mismo que sus padres.
La autoridad del padre pone el límite respecto al deseo del
niño; a la niña le sirve para que entienda que no podrá tener con él la misma
relación que tiene con su madre, y al niño, le supone la prohibición de su
madre. El miembro de la pareja contra el
que el niño muestra su agresividad momentáneamente debe hacer como si no pasara
nada, mientras que el preferido debe aprovechar esos momentos para valorar al
otro.
Las consecuencias sobre el adulto
Para
Freíd, el complejo
de Edipo mal resuelto durante el desarrollo del niño sería el principio de
la inmensa mayoría de los trastornos psíquicos de los hombres. Sin embargo,
este complejo parece que no sólo existe en familias nucleares (en las que el
padre, la madre y los hijos viven bajo el mismo tejado), y la emergencia de
nuevas formas de familias (monoparentales, homoparentales) conduce al psicoanálisis
moderno a considerar los casos en los que la figura paterna está ausente,
intermitente o dividida en varios hombres. El defecto de una figura paterna
puede hacer que el niño se identifique con su madre y, por lo tanto, en algunos
casos puede conllevar que se sienta atraído por personas de su mismo
sexo.
|
LA LACTANCIA:
"¿Y si mi leche no le alimenta?"
“¿Y si mi leche no le alimenta?”. Todas las
leches maternas alimentan; de hecho, es el mejor alimento que se
puede dar a un bebé por su inimitable contenido en nutrientes, anticuerpos,
enzimas y hormonas.
No hay leches que sean “agua” y hay
muy pocas enfermedades maternas que impidan la lactancia, aunque la mujer debe
contar con el apoyo y el asesoramiento adecuados. Por ello, la Asociación
Española de Pediatría recomienda “la alimentación exclusiva al pecho durante los
primeros 6 meses de vida del niño y continuar con el amamantamiento junto con
otros alimentos que complementen la alimentación hasta los 2 años o más,
mientras madre e hijo lo deseen”.
Precisamente para fomentar esta forma
de alimentación natural, la
Semana Mundial de la Lactancia Materna
2012, que se celebra entre el 1 y el 7 de agosto, ha elegido como lema
“Comprendiendo el pasado. Planificando el futuro”, con el que quieren repasar
los logros obtenidos en los últimos 20 años en la promoción de la
lactancia
materna y plantearse qué nuevos retos están por cumplir.
Si mi madre no pudo dar el pecho, yo tampoco lo conseguiré"
No es así, en absoluto. De hecho,
la posibilidad de dar el pecho no
se “hereda”. Si tu madre no te dio el pecho aunque quisiera hacerlo,
tal vez no estuvo bien informada o asesorada, algo que se está superando
actualmente, pues las mujeres que desean dar el pecho a sus
bebés cuentan con
bastante más ayuda como asesoras de lactancia o
grupos de apoyo a la
lactancia materna.
Si quieres dar el pecho, lo mejor es que
empieces a informarte desde el
embarazo.
"Dar el pecho
duele"
Si la técnica es la correcta, dar el pecho no duele. Es
cierto que los primeros días tras dar a luz pueden sufrirse ciertas molestias,
pero para evitar que resulte doloroso y conseguir que la lactancia tenga éxito
es fundamental asegurarse de que la postura del bebé al mamar es la adecuada.
Así, no se producirán grietas y tomará la cantidad que necesita.
Toma
nota de la
postura correcta para dar el pecho :
- El niño debe estar encarado hacia la madre, piel con piel, de modo que la
tripa de ambos se toque.
- No debe girar la cabeza para mamar.
- Su boca ha de estar bien abierta, pues no se succiona sólo del pezón sino
que tiene que tener dentro también parte de la areola (no tiene que poner
boquita de “piñón” sino abrirla bien como si se fuese a tomar una hamburguesa).
- Si descansa sobre el brazo de la madre, su cabecita tiene que reposar sobre
el antebrazo.
"El bebé tiene que mamar
cada 3 horas"
Es una teoría totalmente obsoleta y que va en contra del éxito de la
lactancia. Actualmente se aconseja que el niño mame a demanda.
¿Qué
significa mamar a demanda? Que debe comer cuando tenga hambre,
independientemente del tiempo que haya pasado desde la toma anterior, y que ha
de ser él quien se retire del pecho, sin que la madre lo separe a los 10
minutos, como se hacía antes erróneamente. Como es él quien regula lo que come,
así no pasa hambre.
La primera leche que sale es más rica en agua y
calma más su sed, y la siguiente tiene más contenido graso, y es la que más le
engorda. Si es la madre la que retira a su hijo del pecho, no le deja
mamar lo que necesita , que él sólo es capaz
de buscar.
"Hay que tomar muchos
lácteos para producir leche"
No es así, pues incluso las madres del Tercer Mundo, cuya alimentación es
deficiente, producen leche.
Para tener leche no hace falta tomar muchos
lácteos, ni ningún otro preparado, hierbas, etc. que, en teoría, haga
aumentar la cantidad de leche.
El pecho materno no actúa como un almacén
al que se le pueden agotar sus existencias de leche, sino como una fábrica que
produce según se le demanda.
La producción de leche depende de que el
niño mame mucho y de forma correcta. La madre debe
alimentarse de forma
sana, al igual que en cualquier otra etapa de su vida.
"Dar de mamar estropea el
pecho"
La lactancia materna no estropea el pecho, ni hace que se
caiga. En realidad es el
embarazo, con los
cambios hormonales y de tamaño que afectan a las mamas, lo que puede influir en
el aspecto posterior de los senos, pero no dar de mamar.
Tampoco es
cierto que al dar el pecho se caiga el pelo ni salgan
caries;
son mitos sin base científica. Al contrario,
la lactancia es beneficiosa
para la salud de la madre, y tiene muchas ventajas, protegiéndola frente al cáncer de mama, la
osteoporosis, la depresión y la
obesidad, entre otros.
"No se pueden tomar
medicamentos dando el pecho"
Si hay que tratar a la madre con antibióticos o con otros fármacos o bien
por problemas relacionados con la lactancia, como una
mastitis, o por otras alteraciones de
salud, no hay por
qué destetar al niño.
Para consultar el listado de
medicamentos compatibles con la
lactancia, entra en
www.e-lactancia.org
"No te puedes quedar
embarazada dando de mamar"
La lactancia no impide el embarazo. Es cierto que hay mujeres
que no ovulan mientras están dando de mamar, pero no ocurre en todos los casos,
por lo que dar el pecho no puede ser utilizado como anticonceptivo, pues hay
riesgo de
embarazo.
Sólo
en algunos casos las mujeres que dan de mamar pueden sentirse segura frente a un
nuevo
embarazo. Se trata
del
Método MELA (Método de Amenorrea de la Lactancia). En este
caso, dar el pecho impide un nuevo embarazo en el 98-99% de los casos siempre
que:
- El bebé tenga menos de seis meses.
- A la madre no le haya vuelto la regla.
- El niño sea alimentado a demanda y de forma exclusiva con el pecho, de forma
que no tome nada diferente, ni siquiera agua.
- El niño haga tomas frecuentes (por esto se entiende que no permanezca más de
6 horas sin mamar de noche, ni más de 4 horas sin tomar el pecho durante el
día).
Si no se cumplen estas condiciones, la mujer puede
quedarse
embarazada aunque dé el pecho. Las madres lactantes pueden usar sin
problemas
métodos
anticonceptivos: de barrera (
preservativo,
DIU,
diafragma), y hormonales elaborados únicamente a base de progesterona (inyección
trimestral, píldora de progestágenos, implantes subdérmicos, pastilla del día
después).
"El padre se ve apartado
durante la lactancia"
El hombre no puede dar el pecho, pero puede hacer otras muchas cosas, como bañar
al bebé, vestirlo, sacarlo a pasear, asearlo...
La relación
padre-hijo no se dificulta porque él no pueda alimentarlo. Cuando la
madre decide amamantar a su
bebé; es importante que su
pareja le preste
todo el apoyo anímico y práctico posible.
Consultoría de Lactancia Materna con Bettina
Gerbeau:
Una vez más "La aventura de ser
madre", la web exclusiva de El Corte Inglés dedicada a las mamás, te ayuda con
tu maternidad. Ahora con una compra de importe superior a 300
€
en la planta de Bebé, recibirás una tarjeta de bienvenida en la que
encontrarás un código con el que podrás acceder a la
Consultoría de
Lactancia Materna, un servicio
exclusivo de la web "La aventura de ser
madre".
La leche materna es inigualable, considerada por muchos médicos
como el sistema inmunitario de los bebés. Posee agentes que ayudan al lactante a
luchar mejor contra bacterias y a combatir infecciones. Además, ofrece numerosos
beneficios para la madre, tanto psicológicos como físicos.
Con la ayuda de
Bettina Gerbeau, una Consultora Diplomada
en
Lactancia Materna que lleva más de 25 años dedicados a este campo, podrás
resolver todas las dudas que te surjan.
Tan sólo tendrás que enviar tus
dudas utilizando tu correo electrónico. Las cuestiones por email se recibirán de
lunes a viernes y se responderán en, aproximadamente, 24 horas, y se harán
también consultas vía chat los miércoles de 15.00 a 17.00 h.
Puedes
entrar en la
Consultoría
de Lactancia Materna y meter tu código para empezar a disfrutar de los
consejos de Bettina Gerbeau.
¡Resuelve de una vez todas tus dudas sobre
la lactancia!