Las formalidades durante el embarazo

Las formalidades durante el embarazo


 - Las formalidades durante el embarazo
Estás embarazada. Toda una dimensión administrativa te espera para ejercer tus derechos durante el embarazo. Prepárate para las visitas al médico y las ecografías. Para que no te olvides absolutamente de nada, te proponemos el siguiente plan recordatorio.

Primer mes-Pide cita con tu ginecólogo.
-Decide en qué maternidad querrás tener a tu bebé. Del parto puede encargarse un médico de la seguridad social o de una consulta privada.

Segundo mes-Primer examen prenatal obligatorio (examen ginecológico básico, análisis de sangre y orina, etc.).
-Pide fecha para una primera ecografía.
-Hay quienes empiezan a buscar guardería para el bebé, puede ser un buen modo de asegurarse una plaza en el centro que quieres.
Tercer mes
-Se acaba el primer trimestre, período en el que suelen hacer acto de presencia las cuestiones más problemáticas. Si lo has superado con éxito es un buen momento de comunicar a tu jefe que estás embarazada y empezar a negociar las nuevas condiciones laborales.
-Primera ecografía a partir de la semana 12.
Cuarto mes-Segunda visita médica obligatoria.
-Primeras pataditas.
-Y más exámenes médicos. Concretamente, análisis de sangre para detectar la presencia de la hormona HT21 (trisomía 21). Un índice elevado de esta hormona puede suponer una anomalía en el feto. Si los resultados son positivos, tu médico podría someterte a una amniocentesis.
-Durante este mes también tomarás alfaproteínas para detectar una posible espina bífida.
Quinto mes-Tercera visita médica obligatoria.
-Segunda ecografía.
-Ya podrás conocer el sexo de tu bebé.
Sexto mes
-Cuarta visita médica obligatoria.
-Te someterás a una segunda prueba prenatal para detectar posibles problemas de azúcar y albúmina en la orina.
-Te realizarán una toxoplasmosis para detectar si tienes anticuerpos, sólo en caso de que el resultado de la primera toxoplasmosis haya sido negativo.
Séptimo mes
-Quinta visita médica obligatoria.
-Empiezan las sesiones de preparación al parto.
-Es un buen momento para comenzar a plantearte el inicio de la baja por maternidad y de comenzar a buscar guardería si aún no lo has hecho.
Octavo mes-Sexta visita médica obligatoria.
-A finales del séptimo mes, principios del octavo, te realizarán la tercera ecografía.
Noveno mes-Si no lo has hecho durante los meses anteriores, es momento de coger la baja por maternidad. Tú misma, o alguien a tu nombre, deberá presentar los papeles de tu merecido período de descanso en la empresa.
-Deberás inscribir al recién nacido en el Registro Civil. Igual que en el caso de la baja por maternidad, puedes ir tú misma o algún familiar cercano, incluso puede encargarse el personal del hospital.

Los diferentes exámenes ginecológicos

El examen clínico: visita de controlIncluye:
-Un examen general para apreciar el cuerpo de la paciente, el peso y la talla, así como alteraciones eventuales en su estado general o patologías en otros aparatos.
-Un examen abdominal para detectar mediante palpaciones en el vientre dolores sospechosos, un síndrome tumoral abdominal o pélvico o una anomalía en las fosas lumbares.
-Una palpación de los senos para detectar la presencia de quistes o bultos, un posible tumor cancerígeno.
-Un examen perineal para determinar los signos de impregnación hormonal que regulan el desarrollo de los tejidos de los órganos genitales externos y el de las características sexuales secundarias. Permite detectar la existencia de una patología infecciosa o de verificar las secuelas obstétricas como desgarros, episiotomías o fístulas.
-Un examen pélvico que se inicia con un examen con espéculo y finaliza con el tacto vaginal.
En primer lugar, el ginecólogo examinará la vulva, el cuello del útero y los ovarios. Introducirá en el sexo el espéculo, un instrumento pequeño, estrecho y largo de metal o plástico, que separará las paredes vaginales para determinar si hay irritación o signo de infección. Este examen se completa con un tacto vaginal con guante para palpar los órganos genitales internos apoyándose a la vez sobre el abdomen.
-A continuación puede realizar un frotis. Se trata de recoger células del cuello del útero y del fondo de la vagina con una pequeña espátula. Con este análisis se puede descubrir la presencia de gérmenes. Se recomienda realizarse uno cada dos o tres años a partir de los 20.
Los exámenes complementarios
Abarcan:
-Exámenes citohistológicos o biopsias con los que se realizan diagnósticos histológicos (del útero) precisos. Existen tres tipos de biopsias:
Biopsia del cuello: un médico especializado en este tipo de análisis estudia un trozo de carne extraída del cuello del útero porque a raíz del frotis o la colposcopia se sospecha que podría haber una lesión en la zona.
Biopsia del endometrio: se realiza cuando una mujer en período de menopausia sufre sangrados vaginales anormales que pueden ser señal de problemas como una infección, desequilibrio hormonal, modificaciones precancerígenas o incluso cáncer de útero.
Biopsia vulvar y vaginal: se realizan bajo anestesia local. La biopsia vulvar se realiza ante cualquier lesión en la vulva cuyo diagnóstico es incierto sobre todo en mujeres en edad avanzada en las que el cáncer de vulva es más frecuente. La biopsia vaginal se practica si la lesión es visible, en este caso también puede practicarse una colposcopia.

-Exámenes endoscópicosLa vulvoscopia: es la visualización de la región vulvar con una lupa binocular de aumento. Así se pueden reparar mejor las lesiones de pequeño tamaño y tratar de un modo óptimo las posibles biopsias. Sin embargo, en la práctica diaria se recurre poco a este examen.
La colposcopia: es un examen minucioso con una especie de microscopio en la entrada del cuello del útero. No es peligroso y es de gran importancia en la detección y el diagnóstico precoz del cáncer en esta zona.
La histeroscopia: es un examen con el que se estudian las paredes del útero. Se puede realizar al inicio del diagnóstico para visualizar el interior de la cavidad uterina sin necesidad de anestesia.
La celioscopia: es la exploración endoscópica de la cavidad abdominal. Se practica bajo anestesia local y diagnostica los bultos extrauterinos, tumores o dolores pélvicos.

Cita con el gecólinogo


Basándose en pruebas, el ginecólogo no sólo trata los problemas ginecológicos, sino que también interviene en la prevención y la detección de enfermedades. Por eso, es primordial darle importancia a esta cita. Explicaciones a continuación.

Basándose en pruebas, el ginecólogo no sólo trata los problemas ginecológicos, sino que también interviene en la prevención y la detección de enfermedades. Por eso, es primordial darle importancia a esta cita. Explicaciones a continuación.
¿Cuándo hay que consultarle?
Cuando las chicas tienen sus primeras reglas o sus primeras relaciones sexuales deben ir al ginecólogo. Más tarde, para prevenir patologías, las mujeres acuden una vez al año. Pero, si entre dos visitas, se producen cambios inquietantes como irritaciones, picores, hemorragias extrañas... hay que adelantar la fecha de la próxima visita.

Lo consultamos por razones diferentes. Algunas únicamente para la receta de un método anticonceptivo (píldora, DIU...), otras por un embarazo o por la llegada de la menopausia, o incluso para tratar infecciones de la vagina o del útero. Pero, en todos los casos, el ginecólogo es un interlocutor privilegiado, que te aconseja en tu vida íntima.

La reforma de la Seguridad Social obliga a los pacientes a consultar a sus médicos de cabecera antes de acudir a un especialista. Pero no se aplica con el ginecólogo; puedes acudir directamente a consulta.

¿Cómo se desarrolla una consulta?
Una consulta rutinaria no dura más de 30 minutos. Después de una pequeña serie de preguntas, te pesará y te tomará la tensión, y procederá al examen ginecológico. En primer lugar, el ginecólogo examinará tu vulva, el cuello de útero y los ovarios, con la ayuda de un espéculo, un pequeño instrumento estrecho y largo de metal o plástico. Así determinará si hay irritación o signos de infección. Continuará con una palpación vaginal (con guantes), palpará tus órganos sexuales internos, apretando tu abdomen. Puede que te realice una citología, que consiste en recoger células del cuello del útero y del fondo de la vagina con una pequeña espátula. El análisis de las células en laboratorio permite descubrir la presencia de gérmenes. Se recomienda hacerlo cada dos o tres años, desde los 20 años.

Por último, el médico procederá al examen de los pechos, con el fin de detectar posibles bultos sospechosos. También te enseñará cómo practicarte este examen en casa.
Si estás relajada, esta prueba no suele ser dolorsa. La mayoría de los médicos tratan de que estés a gusto explicándote lo que van a hacer. Por lo tanto, es el mejor momento para plantearle todas tus dudas y descubrir un poco más tu cuerpo.

Las razones para acudir a un ginecólogo
En caso de anomalía, el examen ginecológico permite una detección y un tratamiento precoz. Algunas infecciones víricas son susceptibles de evolucionar, como el papilomavirus, así como las células anormales, precancerosas o cancerosas. Se sabe que el 70% de las mujeres que desarrolla un cáncer de útero son mujeres que no se realizan una citología de forma regular. Este examen es realmente esencial.
En cuanto a los pechos, a partir de los 50 años las mujeres tienen la posibilidad de realizarse una mamografía de forma gratuita cada dos años. Pero antes de esta edad, la consulta al ginecólogo sirve para aprender a realizarse una autopalpación. Más allá de estos controles, la visita al ginecólogo te permite hablar sobre temas íntimos como problemas de sexualidad, el deseo de tener un hijo, la esterilidad... A veces es más fácil abordar estos pequeños tabúes con él que con el médico de familia.

Conocer el sexo del bebé

¿Tonos rosa o pastel? Sabemos que el sexo del bebé no importa y que le querrás sea lo que sea, pero es normal que tengas ganas de saber si será un niño o una niña... igual que el 70 % de los padres.

¿En qué consiste?
Durante la vigésimo segunda semana de amenorrea el ginecólogo te realizará una ecografía morfológica para controlar el crecimiento, el comportamiento y la posición del bebé. Si quieres, podrá desvelarte el sexo del retoño. Puede equivocarse, es cierto, pero el margen de error es mínimo. La mayoría de los padres quieren saber si será niño o niña, pero si no es tu caso, es importante que lo especifiques.

Ventajas e inconvenientes


Ventajas:Por diferentes razones, prefieres que sea un niño o una niña. Saberlo de antemano te dará seguridad y evitará una pequeña decepción el día del parto. También podrás adaptar el entorno a su sexo y te permitirá personalizar al bebé y llamarlo por su nombre. Podrás comprar ropita para cuando nazca, preparar su habitación e incluso los recordatorios para la familia.
Inconvenientes:
Desconocer lo que la naturaleza os depara hará trabajar vuestra imaginación y viviréis el embarazo con cierto misterio. Hoy en día, con estos embarazos tan controlados médicamente, ignorar el sexo del bebé puede ser un bonito modo de dar un poco de intriga y sorpresa a los nueve meses.
Los abusos
En Estados Unidos y en el Reino Unido es posible conocer el sexo del bebé durante la sexta semana de embarazo gracias a un análisis de sangre que detecta la presencia de cromosomas Y en la sangre de la futura mamá. Si el análisis da positivo querrá decir que espera un niño. Sin embargo, un diagnóstico tan precoz podría aumentar los casos de aborto en función del sexo del bebé, sobre todo en comunidades indias o chinas, en las que las niñas sufren una discriminación aplastante.




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