Hoy Carolina Martín nos va a hablar del
orgasmo femenino, "ese gran desconocido". Y es que en pleno
siglo XXI, todavía no sabemos gran cosa de él. Ni siquiera los expertos son
capaces de elaborar alguna teoría definitiva sobre el orgasmo de
la mujer. Por esto, a día de hoy, la triste realidad es que el cuerpo femenino
sigue siendo, en algunos aspectos, un territorio inexplorado tanto para hombres
como para mujeres.
Pero, ¿qué entendemos por orgasmo
femenino? La idea preconcebida de los grandes orgasmos que disfrutan
las mujeres en las películas es la primera idea que debemos desterrar. Porque
con esa referencia en la que la penetración
vaginal es suficiente para alcanzar el orgasmo en una mujer, podemos llegar a
frustrarnos.
Tanto es así, que según los estudios, una de cada dos
mujeres han fingido alguna vez el orgasmo. Lamentablemente,
esto se debe a que en muchas ocasiones a que pensamos que es lo que se espera de
nosotras o a que creemos que así nuestra pareja va a disfrutar más. O, peor aún,
tenemos la impresión de que así acabará antes.
Pero tenemos que tener
claro que fingir el orgasmo es una mala idea. Si lo hacemos una
vez, será más fácil que lo hagamos una segunda, y después una tercera...
Convertir en rutina fingir el orgasmo es contraproducente para ti y para tu
pareja, porque pensará que no hay ningún problema en la relación.
¿Y cómo
podemos disfrutar de un orgasmo? La clave está, como tantas
veces, en la comunicación. Debemos ser explícitas respecto a lo que nos gusta y
lo que no nos gusta. Durante la relación, en vez de jadear, es preferible
indicar a nuestra pareja dónde o cómo te gusta más. Puede parecer vergonzoso al
principio pero seguro que así tú, y tu pareja al verte disfrutar, lo
agradecéis.
Hoy Carolina Martín nos plantea una nueva cuestión
sobre la sexualidad
femenina: ¿Hay diferentes tipos de orgasmo femenino?
¿Experimentan todas las mujeres el orgasmo de
distintas formas? Lo cierto es que se podría decir que hay tantos tipos de
orgasmos como mujeres, porque cada mujer es un mundo y por tanto cada una
experimentará esta sensación de forma única y diferente del resto.
Y en
este sentido, a veces la experiencia de los hombres o el tamaño no tiene nada
que ver. Puede que se trate de un factor psicológico. Tal vez un profundo
sentimiento hacia la otra persona o la predisposición de la mujer en algún
momento determinado hace que el orgasmo femenino sea más
intenso.
En algunos estudios en los que se ha monitorizado la intensidad
del orgasmo y la
sensación que se experimenta, se ha descubierto que no siempre un orgasmo muy
intenso va a compañado de un placer igual de profundo. Y al revés sucede lo
mismo. Con un orgasmo más leve, se puede alcanzar un placer inmensamente
intenso.
Pero, ¿y esto por qué pasa? Pues en realidad, no se sabe con certeza. Lo
importante es ser conscientes de la importancia de descubrirse a una misma y lo
que más nos hace disfrutar. Porque, como veníamos diciendo antes, hay tantos
tipos de orgasmo femenino como mujeres. Y como dice Sylvia de
Béjar en su libro Tu sexo es tuyo, no existen las recetas mágicas o las
verdades absolutas, por lo que se trata, sobre todo, de aprender poco a poco
mientras jugamos.
Anteriormente ya hemos visto cómo alcanzar
el orgasmo femenino y algunos consejos para que tu pareja y tú
disfrutéis al máximo de vuestras relaciones. Pero,
¿qué es el orgasmo femenino exactamente? Es, al igual que
sucede con los hombres, la culminación de un fuerte estado de excitación. Por
eso es de vital importancia que la mujer esté excitada para alcanzar este
clímax.
El orgasmo femenino son contracciones que se
producen en el exterior de la
vagina, en el cuello del útero y en el ano. Estas contracciones irán
variando según la intensidad del orgasmo. Si se trata de un orgasmo muy intenso,
llegará hasta los 13 o 15 espasmos, mientras que si es un orgasmo más suave,
tendrá entre 3 y 5 contracciones. Igualmente, variará la velocidad a la que se
producen. Al principio será una contracción por segundo, y hacia el final se
producira de forma más aleatoria.
Lo más importante de este proceso es
que afloran las terminaciones nerviosas a lo largo de nuestro cuerpo y
experimentamos una mayor sensibilidad, y por tanto más placer, en la piel, que
se denomina miotonia. También suele aumentar la frecuencia cardiaca y los
músculos del cuerpo se pueden contraer para relajarse después.
¿Existe un
orgasmo clitoriano y otro vaginal? El orgasmo femenino es
solamente uno, pero hay mujeres a las que les gusta ser estimuladas desde el
clítoris y a otras desde la vagina. Lo que hay que tener en cuenta de esto es
que el equivalente del pene en la mujer es el clítoris, no la vagina.
El
clítoris tiene incluso más terminaciones nerviosas que el miembro masculino, por
lo que sin estimular esta zona, al igual que si no se estimula el pene en un
hombre, es muy difícil conseguir placer y más aún alcanzar un orgasmo. Y siendo
conscientes de la necesidad de estimularlo, hay que buscar un equilibrio y
aprender a disfrutar con todas las partes de nuestro cuerpo.
¿Qué es la eyaculación femenina?
Hoy Carolina Martín viene dispuesta a contarlo todo sobre uno de los grandes
misterios de la sexualidad
femenina, algo que ni hombres ni mujeres saben con certeza qué es.
La eyaculación femenina es en realidad un fluido que las mujeres
expulsan durante las relaciones
sexuales.
Aunque tiene algunos componentes que proceden de la orina,
la eyaculación de la mujer está formada, en su mayor parte, por flujo
prostático. Sí, las mujeres también tienen próstata. Ésta se extiende por toda
la uretra y es una zona especialmente sensible para la mujer. Se encuentra en la
pared anterior de la vagina, por lo que estimular esa zona puede ser una forma
idónea de encontrar placer en las relaciones.
Y a unos tres o cinco
centímetros del orificio externo de la vagina se encuentra, como parte de esa
próstata, una zona especialmente sensible: el punto G. El
conocido punto es algo de lo que todas hemos oído hablar a pesar de que haya
cierto desconocimiento sobre el tema.
Con un tamaño aproximado de un
centímetro, el punto G es un tejido erectil que con la
excitación se llena de flujo prostático, con lo que se hace más accesible y al
presionarlo o rozarlo causa una sensación especialmente placentera.
Pero, ¿está relacionada la eyaculación femenina con el
punto G? No necesariamente. La eyaculación femenina se produce gracias a una
excitación muy fuerte en el cuerpo de la mujer, y esta puede estar provocada por
la estimulación del punto G o de cualquier otra zona erógena de la anatomía
femenina.
¿Cómo podemos estimular nuestro punto
G? Hoy Carolina Martín nos enseña algunas de las múltiples formas de
estimular la próstata femenina y el punto G. Una de ellas, tal
vez la más conocida y recomendable, es a través de nuestros propi dedos, porque
es de una importancia vital que nos conozcamos a nosotras mismas.
Gracias
a los dedos se puede acariciar la pared interior de la
vagina, y cuanta más excitación se produzca por ello, más probabilidad hay
de estimular el punto G. Otra posibilidad es a través de los
dedos de nuestra pareja, que también debe jugar un papel activo para conseguir
el placer de la mujer además del suyo propio.
También hay ciertas
posturas que facilitan la estimulación del punto G, como por
ejemplo cuando la mujer se tumba boca abajo y es el hombre el que desde arriba
penetra a la mujer. De esta forma se roza con mucha facilidad esa zona y eso
provoca una sensación placentera que a veces va acompañada con cierto deseo de
orinar.
Pero, además de jugar con nuestra anatomía y la de nuestra
pareja, también es probable estimularlo con algunos juguetes
eróticos, como vibradores de punto G, que están fabricados especialmente
para alcanzar esa zona erógena y que con un suave movimiento pueden hacer que
una mujer alcance el clímax.
Hay muchos tipos de vibradores y muchas
formas diferentes, pero hay que tener en cuenta que, para poder jugar con ellos,
es importante lubricarlos de manera adecuada y, sobre todo, ser conscientes de
las posibilidades de disfrutar que nos ofrece nuestro cuerpo.
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