Cuando el parto no se presenta como estaba previsto, el recurso a la
cesárea a veces es inevitable. Antes se utilizaba solamente en
los casos de urgencia, pero actualmente las cesáreas cada vez
se practican más, aunque plantee ciertos problemas...
¿Qué repercusiones puede tener sobre la madre? ¿Y sobre el bebé? Echemos
un vistazo a la situación…
¿Por qué realizar una cesárea?
- Cuando el parto natural no es posible por diferentes razones:
- La pelvis de la madre es demasiado estrecha
- El bebé es demasiado grande para pasar de forma natural
- Se presenta en una mala posición, de frente, transversal o de nalgas
- Existe un obstáculo en la salida del bebé, por ejemplo, un fibroma, un
quiste o placenta previa, que impide que el bebé pueda salir.
La
cesárea
|
Cuando el parto
no se presenta como estaba previsto, el recurso a la cesárea a
veces es inevitable. Antes se utilizaba solamente en los casos de urgencia, pero
actualmente cada vez se practica más, aunque plantee ciertos problemas.
¿Qué repercusiones puede tener la cesárea sobre la madre? ¿Y sobre el bebé?
Echemos un vistazo a la situación...
¿Por qué realizar una cesárea? > Cuando el parto
natural no es posible por diferentes razones: - la pelvis de la madre es
demasiado estrecha - el bebé es demasiado grande para pasar de forma
natural - se presenta en una mala posición, de frente, transversal o de
nalgas - existe un obstáculo en la salida del bebé, por ejemplo, un fibroma,
un quiste o placenta previa, que impide que el bebé pueda salir.
> Necesidad de interrumpir el embarazo antes de
tiempo por el bien de la salud del niño o de
la madre: - enfermedad del niño (diabetes, toxemia o retraso en el crecimiento) - hemorragia
materna - nacimiento
múltiple - enfermedad de la madre - incompatibilidad de Rh
> Necesidad de terminar el parto: - demasiado cansancio de la
madre, problemas cardiovasculares que impiden llevar a cabo el trabajo - el
cuello del útero no se dilata más - la cabeza del bebé no se coloca en la
pelvis - sufrimiento fetal demasiado importante, detectado gracias a la
monitorización.
La intervención de la cesáreaSe trata de una intervención
quirúrgica que no se lleva a cabo en la sala de parto, sino en el quirófano.
Para incidir lo mejor posible en el abdomen, y luego en el útero, se afeita el
pelo del pubis y se pone una sonda en la vejiga para que no moleste al cirujano
durante la operación o sea perforada. La piel del abdomen se desinfecta.
Entonces, el cirujano incide primero en la piel, luego en los músculos de la
pared abdominal y, a continuación, en el útero. Entonces se procede a sacar al
bebé e, inmediatamente, la placenta.
En segundo lugar, se cosen los
diferentes tejidos incididos con hilo o grapas, que quitarán entre 5 y 7 días
después. La intervención dura cerca de 1 hora, o 1h 30. La cesárea se
realiza bajo anestesia peridural, o con anestesia general en casos de urgencia
extrema, ya que la peridural tarda 15 minutos en hacer efecto.
Los cuidados post-operatorios de la cesárea Tras la cesárea se
efectúa un control de la madre. El cansancio es, generalmente, más importante
que después de un parto natural. La recuperación puede ocasionar dolores
abdominales, e incluso puede necesitar un régimen especial. La
cicatrización también puede ser dolorosa, sobre todo con las contracciones de
después del nacimiento.
Sin embargo, al estar escondida tras el vello del pubis, la cicatriz no causa
problemas estéticos demasiado importantes. Adquiere su aspecto definitivo al
cabo de unos 8 meses, pero no se debe exponer al sol antes de que transcurra un
año.
Respecto a la relación con el bebé, la leche puede tardar más
tiempo en subir debido al cansancio. Los cuidados dedicados a la madre y al niño
justo después del nacimiento también pueden vivirse mal, porque provocan la
separación de ambos. La vuelta a casa suele hacerse al cabo de una semana. La
recuperación de las actividades normales debe ser progresiva y más lenta que con
un parto natural pero, en la mayoría de casos, la cesárea no es más que un
recuerdo al cabo de un mes.
Cesárea y vivencia de la madre Según los casos, la cesárea puede
estar prevista de antemano o ser necesaria en el transcurso del parto, hecho que
cambia, evidentemente, la percepción que puede tener la madre, que habrá tenido
tiempo de prepararse para esta eventualidad. Por otra parte, muchas madres dicen
tener la sensación de que se les ha “robado” el parto.
¿Demasiadas cesáreas?Aunque se practique con cada vez más
frecuencia, alcanzando en algunas clínicas un índice superior al 25% (en
oposición al 15%, que es el índice normal según los especialistas), la cesárea
no es un acto anodino. Las complicaciones infecciosas post-parto de la madre son
3 veces superiores que con un parto natural
Este aumento de cesáreas se
explica por numerosas razones: - Una mejor consideración del sufrimiento
fetal durante el parto - Un mayor conocimiento de los riesgos par los bebés de
algunos partos naturales, niños muy grandes o con
muy poco peso, presentaciones de nalgas, prematuros. - El aumento de los embarazos
de riesgo, especialmente de gemelos y tardíos. - Una mayor exigencia de las
madres que lleva a los médicos a optar por las soluciones menos arriesgadas para
el bebé y la madre, mejor que un parto largo y difícil. - El avance de las
técnicas quirúrgicas y de la anestesia.
Existen varias razones por las
cuales la elección de la cesárea es la óptima, por ejemplo, cuando el bebé viene
de nalgas, se trata de un bebé prematuro, existen complicaciones
tales como preclampsia o eclampsia, nacimientos múltiples, bebés muy grandes,
placenta baja o placenta previa, infecciones o cesáreas previas.
La
mayoría de los bebés antes de nacer se encuentran con la cabeza abajo dentro del
útero de la madre, así al nacer lo primero que asoman es la cabeza. Pero esto no
siempre es así, en algunos casos el bebé está colocado de nalgas o de pie, a
veces a la hora de nacer se dan la vuelta, pero sí no es así, la cesárea
suele ser una opción viable.
La preeclampsia es una subida de tensión
ocasionada por el embarazo. Es potencialmente peligrosa tanto para la madre como
para el bebé y en estos casos el parto por cesárea suele estar
indicado.
El embarazo
múltiple (gemelar, trillizos, cuatrillizos o más) suele
precisar una cesárea, aunque a veces si es gemelar y los dos bebés están
colocados con la cabeza hacia abajo es posible que se desarrolle un parto
natural.
|
|
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario